Continuamos pensando… El aula inversa requiere necesariamente que el docente cambie su rol tradicional en el aula y pasa ser un acompañante cognitivo, facilitador de conocimientos que guíe y oriente a los alumnos durante la adquisición de sus competencias. El estudiante debe convertirse, por tanto, en la parte central del proceso de enseñanza-aprendizaje, adquiriendo un rol activo y responsabilizándose de su propio aprendizaje. La perspectiva del aula inversa se constituye completamente alrededor de las necesidades del estudiante: de su pensamiento, de sus ideas, de sus dudas, de sus opiniones… Se da voz al alumnado y se le deja ser el principal actor de la clase, que va configurándose gradualmente en función del mismo desarrollo que ellos requieran y propongan. Personalizar el proceso de enseñanza aprendizaje y dar una respuesta adecuada a las necesidades educativas que presenta cada uno de los alumnos requiere cada vez un mayor esfuerzo por parte del profesor, que esta metodo...