RECALCULANDO…
AJUSTES DE LAS SECUENCIAS DIDÁCTICAS EN AGOSTO…
Las claves para lograr una revisión y reestructuración de las secuencias
didáctica residen en:
·
Atender las dificultades de aprendizaje de los estudiantes al momento de
abordar los contenidos y las actividades de la propuesta didáctica en el aula,
y como estas situaciones impactan en la diagramación de la hoja de ruta
planificada
·
Diagramas acciones de retroalimentación, reconociendo que se evalúa para
reorientar el aprendizaje, como proceso continuo. Diseñar instrumentos para la
retroalimentación, recoger información sobre el desempeño y retrabajar
fortalezas, acompañar, andamiar.
·
Reajustar las prácticas de enseñanza para que el aprendizaje de todos ocurra.
Ravela sostiene que, teniendo claro que se espera que el
estudiante logre, la devolución a lo largo del proceso, la intervención dialógica…
contribuye al desarrollo de los aprendizajes. Retroalimentar supone ofrecer valoraciones
que se formulan en forma de pequeñas preguntas, sugerencias y la utilización
del error como recurso de aprendizaje. Supone reflexionar sobre el recorrido.
Shute agrega que retroalimentar implica modificar procesos
de pensamiento y avanzar en los aprendizajes en distintos formatos… oral,
escrito, audiovisual… utilizar aportes y medios para mejorar…con un motivo claro:
todos están en carrera…
·
Organizar diálogos reflexivos en diversos protocolos…. Secuencias breves
con pasos ordenados y estructurados, usar efectivamente el tiempo, identificar
fortalezas y debilidades, compartir preguntas reflexivas, describir
valorativamente el aprendizaje…
·
Garantizar la continuidad pedagógica… todos siguen en carrera…
·
Reconocer las buenas prácticas de retroalimentación cuando:
§ Especifican y se comparten los desempeños
esperados
§ Se promueve la autoevaluación
§ No se interrumpe el diálogo
§ Se fortalece la autoestima
§ Se construyen oportunidades para cerrar
brechas entre el desempeño actual y el deseado
§ Se revisan y revisan las prácticas de enseñanza
·
Contextualizar los procesos de enseñanza para atender a la diversidad e
los estudiantes y asegurar una efectiva priorización curricular que incluya la retroalimentación
de los procesos de aprendizaje.
·
Recodar que en los casos en que se realizan devoluciones descriptivas y/o
reflexivas, se presentan mejoras significativas en los aprendizajes, sin embargo,
la retroalimentación no puede ser una práctica aislada, sino parte de un
proceso integral que involucra todo el proceso de enseñanza ay aprendizaje.
·
Concretar devoluciones enfocadas en la mejora de los aprendizajes hacia
adelante, en el siguiente tramo del año escolar. Estarán basadas en los criterios
de evaluación explicitados y con pistas que inviten a seguir profundizando (por
ejemplo: ¡Analizas situaciones de la vida cotidiana haciendo referencia a
conceptos teóricos pertinentes y citando fuentes validas y confiables de
acuerdo a las pautas acordadas en la materia…! muy bien ¡me pregunto ¿de qué
otro modo podrías dar cuenta de lo aprendido?
Taylor indica, a través de sus estudios, dos tipos de intervenciones
en las devoluciones:
ü
Feedback de baja orientación: como, por ejemplo: comentarios valorativos,
o ambiguos …. ¡¡¡Buen trabajo!!! O Completa el trabajo…este tipo de interacciones
no promueven el dialogo y la mejora de los aprendizajes ya que no resultan los suficientemente
detalladas o especificas o incluso que solamente señalan aspectos de gramática,
ortografía o puntuación y suelen ser palabras sueltas o tildes.
ü
Feedback de alta orientación: supone desarrollar estrategias efectivas para
identificar y procesar las evidencias de aprendizaje en las interacciones
formativas. Debe ser clara, útil, significativa, y compatible con los
conocimientos previos de los estudiantes.
Melina Furman en “Las preguntas educativas”, ofrece
algunas ideas para la acción:
ü
Especificar al alumnado cuáles son los objetivos de aprendizaje y cuáles
son los criterios de evaluación, y retomarlos en diferentes oportunidades para
que los estudiantes puedan identificar en qué lugar se encuentran respecto del
desempeño esperado.
ü
Incluir instancias de retroalimentación, preestablecidas y sistemáticas,
como parte integral de las prácticas de enseñanza, en las que, a través del diálogo,
se oriente a los estudiantes no solo a recibirla sino también a ofrecerla.
ü
Utilizar protocolos para organizar y estructurar las instancias de
retroalimentación. Por ejemplo: el protocolo S.E.R que invita a los estudiantes
a pensar qué aspectos debe “Seguir haciendo”, “Empezar a hacer” y “Reformular”,
o el de la Escalera de Retroalimentación (“Observo, Valoro, Me pregunto y
Sugiero”) útil cuando se da una devolución a la producción de un estudiante.
ü
Formular comentarios y devoluciones específicas, basadas en los
criterios de evaluación considerados, que vayan más allá de estímulos genéricos
como “muy bien”, “buen trabajo”, o “debe mejorar”. Proponer devoluciones que
promuevan instancias reflexivas por parte de los estudiantes, enfocadas en cómo
seguir avanzando en los aprendizajes.
ü
Involucrar a los estudiantes en
sus propios procesos de evaluación. Por ejemplo, a través de la construcción
conjunta de los criterios de evaluación, de instancias de autoevaluación, y de
la reflexión acerca de la retroalimentación recibida.
ü
Incorporar prácticas de retroalimentación entre pares utilizando
protocolos que les permitan darse devoluciones mutuamente. Además de los
mencionados, otro ejemplo es el de “Tres estrellas y un deseo”, en el que los
estudiantes destacan tres aspectos logrados del trabajo de su compañero/a e identifican
algo a mejorar.
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