RETROALIMENTACIÓN FORMATIVA EN LOS CAMBIOS DE MIRADA SOBRE LA EVALUACIÓN
Evaluar es una tarea ardua. Recordamos, con Rebeca Anijovich, que… “la evaluación condensa sentidos construidos desde el sistema educativo y define la trayectoria escolar de los estudiantes. Es una práctica que impacta en el sujeto, en su familia y en la propia institución educativa. Esto da cuenta de un entramado que no siempre se encuentra visible en el diseño de propuestas de evaluación. Además, evaluar conlleva habitualmente decisiones que la docencia toma en soledad, donde la prueba escrita u oral son casi las únicas evidencias para corroborar aprendizajes. Y hoy sabemos que la complejidad y variedad de los aprendizajes que pretendemos de nuestros estudiantes exceden el trabajo con lápiz y papel. La evaluación condiciona los procesos de enseñanza y aprendizaje, incluso el modelo de institución educativa. Por ello, es necesario mejorar la forma de comprenderla y practicarla. Teniendo en cuenta lo anterior, evaluar para aprender supone un modo más auténtico y desafiante...