ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS. LOS MAPAS MENTALES.
Seguimos pensando en los mapas mentales...
Debe reconocerse especialmente la aplicación de los mapas mentales como una herramienta complementaria pedagógica en el proceso enseñanza y aprendizaje de manera que como fundamento de una óptima asociación de ideas para la generación de un aprendizaje significativo. La utilización de mapas mentales en el aula viene a mejorar:
• El alto grado de desorganización por la falta de esquemas lógicos para organizar conceptos.
• El exceso en la reproducción del conocimiento debido al modelo conductista de organización de las propuestas didácticas.
“Aprender a pensar” y “aprender a aprender” se han vuelto metas esenciales en la educación y necesarias en cualquier propuesta didáctica, sin importar el nivel educativo. El proceso de aprender involucra, entre otros factores como el deseo de aprender y la disponibilidad mental para aprender, el desarrollo de numerosas habilidades específicas con un grado de complejidad creciente. Algunos principios, recordando a Diaz Barriga, sostienen la propuesta didáctica:
• Los estudiantes desean aprender.
• Los estudiantes aprenden mejor, cuando tienen necesidad de aprender. (¿crear la necesidad?)
• Los estudiantes aprenden mejor con la práctica.
• Los conocimientos y experiencias que ya poseen (saberes previos)
Estos sencillos los principios, de acuerdo a Díaz Barriga, se hacen evidentes con el uso de herramientas pedagógicas dentro de estrategias didácticas elaboradas y estructuradas, las cuales estimularán el desarrollo cognitivo del estudiante; de esta manera los mapas mentales, como una herramienta pedagógica, se convierten en una representación de ideas relacionadas, mayormente, con símbolos que con palabras complicadas: la mente forma asociaciones inmediatas las cuales son representadas a través del mapa mental … “es una manera de generar, registrar, organizar y asociar ideas tal y como las procesa el cerebro humano, para plasmarlas en un papel”. (Zambrano: 2000:75) Asimismo es considerado una expresión del llamado “Pensamiento Irradiante” y por tanto, una función natural de la mente humana. Es “una poderosa técnica que nos ofrece una llave maestra para acceder al potencial del cerebro” (Buzan:1996:69).
Sin embargo, a pesar de estar convencidos de la utilidad de estrategias didácticas para el desarrollo de habilidades cognitivas complejas, subsiste en la praxis educativa, un arraigo a la tradición escolar. Será necesario revisar algunos aspectos de las propuestas didácticas, en virtualidad o presencialidad, dirigidos a la creación y puesta en práctica de ambientes de aprendizajes constructivistas interactivos y acordes con la realidad contextual actual.
Es por esto que los mapas mentales permitirán tanto al docente como al estudiante aplicar un proceso que nos permite conseguir la representación gráfica de la percepción que nuestro cerebro tiene de un tema en un determinado proceso. Su uso, como herramienta pedagógica, resulta ser un agente catalizador del proceso enseñanza aprendizaje, pues queda demostrado que tanto docente como alumnos lo perciben como un instrumento que estimula la creatividad, el constructivismo, la confianza en el estudiante para enfrentar retos en el ámbito educativo y laboral.
Algunos usos prácticos de los mapas mentales son:
Comprender un tema, concepto, idea
Analizar un problema, sus partes y raíces
Buscar posibles soluciones a una situación específica
Dar jerarquía o conexión a diferentes aspectos para incrementar nuestra comprensión
Estructurar un proyecto, dar secuencias o prioridades
Estimular el pensamiento creativo
Sintetizar información
Características de los mapas mentales
Los mapas mentales pueden verse de diferentes maneras y no hay una sola forma “perfecta de elaborarlos”; sin embargo, hay algunas orientaciones que los caracterizan:
1. Cuentan con una idea central o tópico eje del que se desprende toda la información restante; este título se escribe en el centro.
2. Típicamente se va añadiendo la información siguiendo el sentido de las manecillas del reloj. Se va elaborando de forma radial; esto es, que se construye alrededor del título. Las formas radiales permiten a nuestro cerebro comprender de una manera más natural la información; se vuelve más armonioso, creativo y atractivo para el aprendizaje y la comprensión.
3. Es ideal escribir palabras clave, frases cortas que sinteticen información.
4. Pueden establecer una jerarquía en los conceptos o ideas. Lo que se escribe primero es lo anterior o general y se va conectando con ideas secundarias o supeditadas.
5. Es importante conectar mediante líneas, trazos o formas los conceptos que puedan ser relacionados. Esto ayuda a la comprensión de los temas, a su conexión y creación de nuevos entendimientos.
6. Los mapas mentales utilizan colores, formas o cualquier efecto que se desee ilustrar (sombreado, decorado, estilizado) para apoyar la distinción de ideas.
7. Es ideal que incluyan imágenes que apoyan los conceptos.
8. Pueden ser realizados “a mano”, o bien, de manera digital; a gran escala o en un tamaño determinado
BIBLIOGRAFÍA.
Buzan, T. (1996). El libro de los mapas mentales. Ediciones Urano. Barcelona, España.
Cano Giménez, Gabriela (2012). Los mapas mentales como herramienta pedagógica Una visión de los estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Educación. Revista Plumaje, División Académica de Educación y Artes. UJAT. México.
Delors, Jacques. [et. al]. (1996) La educación encierra un tesoro. Editorial Santillana. Madrid, España. –
Diaz-Barriga Frida. (2010) Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Mc Graw Hill. México –


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